La vida es ciclica. Hay épocas en la que te sientes bien, en las que parece que la suerte te acompaña, en que pareces que estas tocado por una varita mágica y que nadie puede sacarte de tu burbuja, pero esto es mera casualidad.
De repente y sin saber el por qué y de buenas a primeras, las cosas empiezan a salir mal, a no encontrarte bien contigo mismo. Lo que antes salía bien, ahora sale mal, si algo podía salir mal, ahora sale peor, y sin saberlo estas dentro de un mundo al que no sabes muy bien cómo has entrado.
Es en estos momentos en los que un Gentleman tiene que sacar a relucir su honor. Tiene que sacar el coraje que lleva dentro y no tirar la toalla por muy adversas que sean las situaciones, por muy cuesta arriba que se pongan las cosas y mantener la cabeza fría y en su sitio e intentar encauzar la situación y volver de nuevo a la senda de la prosperidad, a volver a poner la suerte de tu lado.
Hay que pensar que "Hoy no es el día", el día de rendirse, el día de dejar de luchar, el día de enfrentarte a esos problemas que de alguna forma hacen que tu vida no sea la que deseas. Cada mañana hay que pensar que el día que comienza, es el día en que lucharás, el día en que todo mejorará y el día en que las cosas saldrán bien. Y al llegar la noche podrás decir, "Hoy ha sido el día en el que he luchado".
De repente y sin saber el por qué y de buenas a primeras, las cosas empiezan a salir mal, a no encontrarte bien contigo mismo. Lo que antes salía bien, ahora sale mal, si algo podía salir mal, ahora sale peor, y sin saberlo estas dentro de un mundo al que no sabes muy bien cómo has entrado.
Es en estos momentos en los que un Gentleman tiene que sacar a relucir su honor. Tiene que sacar el coraje que lleva dentro y no tirar la toalla por muy adversas que sean las situaciones, por muy cuesta arriba que se pongan las cosas y mantener la cabeza fría y en su sitio e intentar encauzar la situación y volver de nuevo a la senda de la prosperidad, a volver a poner la suerte de tu lado.
Hay que pensar que "Hoy no es el día", el día de rendirse, el día de dejar de luchar, el día de enfrentarte a esos problemas que de alguna forma hacen que tu vida no sea la que deseas. Cada mañana hay que pensar que el día que comienza, es el día en que lucharás, el día en que todo mejorará y el día en que las cosas saldrán bien. Y al llegar la noche podrás decir, "Hoy ha sido el día en el que he luchado".
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